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Todo lo que tienes que saber sobre el subarriendo de una vivienda

Subarrendar piso en alquiler

mayo 30, 2017 • Destacados, Guías Alquiler Pisos

La subida del precio de los pisos en alquiler ha hecho que se multipliquen los casos de subarriendo, pero ¿cómo funcionan? ¿cómo evitar errores? Aquí te lo contamos.

Con el incremento que se está produciendo en el mercado de los alquileres, los casos de subarriendo han aumentado, pasando de algo anómalo a algo muy cotidiano en las viviendas de alquiler. Y aunque pueda parecer una situación más, aún hay muchas dudas respecto a este tema.

Por este motivo, desde Pluslegal Abogados os contamos diferentes aspectos clave para que no incurráis en ningún tipo de error, y así evitar problemas. ¡Presta mucha atención!

Atento a la legislación

ley alquiler pisos

La primera duda que surge, tanto a propietarios e inquilinos, es si los subarriendos son legales o no.

En la actualidad, esta fórmula de alquiler está recogida dentro de la Ley de Arrendamientos Urbanos, por lo tanto, es legal, pero siempre con el consentimiento del propietario del inmueble.

La legislación vigente explica en su artículo 8.2 que “la vivienda arrendada solo se podrá subarrendar de forma parcial y previo consentimiento escrito del arrendador”. Por ello, para que un inquilino pueda alquilar una de las partes de la casa, su casero tiene que autorizarle en el contrato que regula el alquiler.

¿Se puede negar el propietario?

Cara de NO

Por supuesto. Como hemos explicado en el anterior punto, el inquilino necesita el permiso expreso del propietario del inmueble para subarrendar habitaciones.

Si se da esta situación, el inquilino tiene totalmente prohibido aplicar esta fórmula de alquiler y, en caso de hacerlo sin permiso, el arrendador tiene el derecho de resolver el contrato de alquiler y pedir daños y perjuicios.

Asimismo, es necesario que los dueños de una vivienda de alquiler tengan en cuenta, a la hora de redactar el documento que regula el arrendamiento, la inclusión de una cláusula que especifique claramente la prohibición de los subarriendos.

En caso de que se pueda hacer, ¿cómo lo tiene que hacer el inquilino?

firmar contrato alquiler piso

En la Ley de Arrendamientos Urbanos no se especifica la proporción de la vivienda que se puede subarrendar, ni el proceso que deben seguir los inquilinos para poder alquilar una parte del inmueble arrendado.

Por ello, es recomendable que el propietario establezca las normas y límite el número de personas que pueden vivir en el piso.

Es recomendable que la parte arrendataria firme un contrato con el subarrendado en el que se establezcan los derechos y obligaciones de cada uno, durante el tiempo que se prolongue el subarriendo.

Asimismo, la duración de este no puede ser mayor a la existente en el acuerdo del propietario y el inquilino. En cuanto a la renta, el precio de las mensualidades del total de los subalquileres no puede superar al importe que paga el inquilino.

Una fórmula no aconsejable

NO

Aunque, como os hemos explicado, esta fórmula ha sufrido un fuerte crecimiento en los últimos años, no es un método nada aconsejable.

Desde Pluslegal Abogados pensamos que el mercado de los subarriendos es muy difícil de controlar, lo que provoca situaciones desagradables y malentendidos entre propietarios e inquilinos. Asimismo, hay muchos arrendatarios que subarriendan para lucrarse, y así no pagar nada.

¿Dudas? ¡Pregunta en nuestra Comunidad!

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2 Responses to Todo lo que tienes que saber sobre el subarriendo de una vivienda

  1. Laura dice:

    Tengo un piso alquilado a cuatro estudiantes,como hago el contrato individual o todos en el mismo contrato.que es mejor

  2. E. R. dice:

    Disculpen, sólo quería confirmar lo que creo han querido expresar en la oración del penúltimo párrafo.
    Espero no lo tomen como algo personal, sólo quería clarificar lo que han querido decir.
    Pone: “fuerte crecimiento en los últimos años, no es un método nada aconsejable”

    Eso significa que es un método aconsejable…

    Por el contexto y lo que intuyo, supongo que han querido decir lo siguiente:
    “fuerte crecimiento en los últimos años, es un método nada aconsejable”,
    o bien “fuerte crecimiento en los últimos años, no es un método aconsejable”

    ¿Era eso?

    Más que nada para que las personas a las que lleguen los escritos no les cree confusión, teniendo en cuenta que la información escrita y publicada alcanza a millones de personas. Escribir y transmitir es una gran responsabilidad, y una tarea dura de hacer.

    Gracias, por lo demás me ha encantado el artículo. Lo considero muy importante, e igualmente considero que hay muchas cosas que se contemplan en la ley, pero que no siempre son éticas o morales. Y también muchas veces lo ético o moral, no se escribe. Se presupone, y no todos guardan la misma perspectiva acerca de lo que sí es ético y moral y lo que no.
    Cada uno está influido por unas creencias durante la crianza y su experiencia vital entre otras cosas, y las leyes suelen ser el reflejo de las creencias estándar que más se ajustan a la perspectiva de una mayoría, en el contexto socio económico y en un tiempo y espacio concretos.

    Pero el discernimiento permite fomentar el cambio que beneficie a todos, aún cuando, a veces a contracorriente implique que sean unos pocos (o no) los que se salgan de la norma y contemplen la mayor cantidad de perspectivas posibles de la comunidad, y desde ahí ver cuál de ellas es la más beneficiosa para todos. No hablaríamos de la opción más votada, de la cantidad, sino de la más beneficiosa para todos, aún cuando sea defendida por una minoría. Si es de calidad y tiende a crear menos problemas que es de lo que se trata sera mejor para todos.
    Conviene contemplar la ética y la moralidad en cualquier situación, en este caso las numerosas polémicas que da lugar el tema del alquiler. Donde a veces muchos suelen considerar que el inquilino no tiene derechos por no poder comprar, o donde hay inquilinos que consideran que el piso al no ser suyo no merece ser cuidado. El respeto y el permiso han de venir de ambas partes.

    Una jungla donde a cada paso habría que preguntarse por qué uno hace las cosas sea propietario o inquilino. Si es por miedo, por desesperación para conseguir dinero, o por no saber. Y darse cuenta de hasta qué punto eso puede provocar perjuicio a uno mismo y a los demás.

    Donde existe una “lucha” de territorios donde las cosas no siempre se hacen pidiendo permiso o respetando con contratos o sin ellos, tanto por parte de propietarios como de inquilinos, y la opción más armoniosa siempre pasa por una de tantas leyes universales “no” escritas. A esa ley se la conoce como la Ley del Respeto.
    Y ahí entra la ética y la moralidad.
    Entrenemos el discernimiento ético y moral, más allá de las leyes, junto con las leyes. No olvidemos que hemos venido a ayudarnos y a convivir, no a destrozarnos entre nosotros.

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