Especialistas en pisos en alquiler

Cómo la ciencia nos libraría de la comida basura

hamburguesa con patatas

septiembre 21, 2017 • Bienestar, Destacados

La ciencia ha descubierto dos cosas que podrían librarnos de nuestra adicción a las grasas, a la comida basura. Echa un vistazo.

Hace muchos, muchísimos años, cuando la comida escaseaba nuestro cerebro se hizo adicto a la grasa. La grasa es una de las fuentes más ricas en calorías y nuestro cerebró nos acostumbró a activar las neuronas cuando había grasa para que nos diésemos un festín y atesorásemos nutrientes para cuando no hubiese comida. Pero ahora la cosa no es así. Ahora la comida sobra, ¿qué hacemos entonces con el cerebro? Hay que reeducarlo para que evite las grasas, la comida basura.

Sin células de la microglía

Un equipo de científicos en Estados Unidos acaba de descubrir que NO SOLO son las neuronas del hipotálamo las que que controlan la ingesta de alimento. TAMBiÉN intervienen las células del sistema inmune del cerebro, la microglía, que se inflaman con el consumo de una dieta alta en grasas. Esta inflamación están relacionada con el incremento del apetito y, por tanto, el sobrepeso y la obesidad.

Según narra El País, los investigadores han usado ratones a los que se les eliminan o se les desactivan genéticamente las células de la microglía. A pesar de seguir consumiendo la dieta atiborrada de grasas los animales modificados comen un 15% menos y pierden hasta un 40% de peso.

Por el contrario, si a un ratón normal se le provoca una inflamación de estas células en el hipotálamo empiezan a comer un 33% más y ganan hasta cuatro veces su peso.

Todo esto apunta a que la comida alta en grasas provoca una inflamación de la microglía que a su vez desencadena la glotonería que el cerebro lleva programada de serie en sus neuronas.

Ahora, el equipo de Valdearcos quiere desvelar los detalles de este mecanismo y observar si también sucede en humanos. Tienen también puesta la atención en un ensayo clínico con el fármaco PLX3977, de la compañía estadounidense Plexxikon, en enfermos con leucemias, tumores sólidos y artritis. Esa droga tiene el mismo mecanismo que la que los investigadores usaron para eliminar la microglía de los ratones que adelgazaron drásticamente, con lo que esperan ver si hay beneficios similares en los pacientes.

Sin Olfato

Otro trabajo publicado en la misma revista ofrece unos resultados más sorprendentes sobre este asunto. Investigadores de la Universidad de California en Berkeley han demostrado que los ratones sin olfato engordan menos que los que lo tienen aunque comen exactamente la misma cantidad de comida cargada de grasas. Por el contrario, si se aumenta la capacidad olfatoria de los roedores, también se ponen más gordos.

Aunque no está claro por qué, los investigadores piensan que el olor de la comida tiene un papel importante en cómo el cuerpo quema las calorías. Sin olfato, es posible que el metabolismo queme más energía en lugar de almacenarla.

“El aumento de peso no solo se debe a las calorías que consumes, sino también de cómo el organismo percibe esas calorías”, explica Andrew Dillin, coautor del estudio, en una nota de prensa de su institución. “Si podemos replicar estos resultados en humanos, tal vez podamos hacer una droga que no interfiera con el olfato pero que sí bloquee esta parte del metabolismo, lo que sería impresionante”, añade.

Share

Tags:

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos necesarios están marcados *

Puedes usar las siguientes etiquetas y atributos HTML: <a href="" title=""> <abbr title=""> <acronym title=""> <b> <blockquote cite=""> <cite> <code> <del datetime=""> <em> <i> <q cite=""> <strike> <strong>